Vuelvo
a sentirme ahogado en aquella laguna de recuerdos. No logro distinguir
más que un haz de luz atravesando el agua oscura, dejando florecer desde
las profundidades del olvido los sentimienros ocultos que antes fueron
vividos.
La calma está por todos lados, pero, mi lucha para salir, crea la intranquilidad en el alma. Lo bueno parece malo y lo malo conserva su papel de querer parecer bueno.
No es más que la lucha con el interior para intentar ser perfecto. No es más que el hermoso y doloroso don de revivir momentos dejados en el tiempo.
Sólo es el simple arte de recordar y sentir lo que fuimos y quisimos ser. Sólo es ver las ilusiones olvidadas desde el principio y las promesas desvanecidas en el amanecer.
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© Gustavo Malagón (2016)
© Gustavo Malagón (2016)