Una de las cuestiones más difíciles de comprender es la de la adolescencia. Más que cuestión es una realidad que excava en los misterios de la vida, permitiéndose el descubrimiento del ser y el placer, siendo este último, a veces, un tormentoso querer.
Ser adolescente es una etapa sin entendimiento; una etapa donde descubrir es un riesgo y sentir, un misterio; sin omitir aquel deseo que vuelve ciego y vago cada pensamiento. Parecemos venir de la etapa de la inocencia, donde mantenemos ocultas muchas facetas y nos mantenemos ocultos al mundo, cayendo por último al abismal sentir placentero en la adolescencia y a la incomprensión de la misma.
Hace unos meses llegó un libro del que no pude obtener mucha información externa, es decir: no había reseña ni opinión que lo acompañara. Lo único que sabía era por su atrayente descripción en la contraportada, la cual me garantizaba una historia clara de los primeros acontecimientos de la vida de dos hermanos, uno de ellos adolescente y el otro, un niño, y cómo, gracias a la llegada de una muchacha de servicio, los estragos de las hormonas irrumpen sus pensamientos haciendo de su día a día una batalla por descubrir el misterio más grande de la vida: El deseo. Aunque ese era el pensamiento constante del adolescente, no del niño, conociendo más adelante que aquella inocencia guardaba un algo placentero por aquella mujer.
Ser adolescente es una etapa sin entendimiento; una etapa donde descubrir es un riesgo y sentir, un misterio; sin omitir aquel deseo que vuelve ciego y vago cada pensamiento. Parecemos venir de la etapa de la inocencia, donde mantenemos ocultas muchas facetas y nos mantenemos ocultos al mundo, cayendo por último al abismal sentir placentero en la adolescencia y a la incomprensión de la misma.
Hace unos meses llegó un libro del que no pude obtener mucha información externa, es decir: no había reseña ni opinión que lo acompañara. Lo único que sabía era por su atrayente descripción en la contraportada, la cual me garantizaba una historia clara de los primeros acontecimientos de la vida de dos hermanos, uno de ellos adolescente y el otro, un niño, y cómo, gracias a la llegada de una muchacha de servicio, los estragos de las hormonas irrumpen sus pensamientos haciendo de su día a día una batalla por descubrir el misterio más grande de la vida: El deseo. Aunque ese era el pensamiento constante del adolescente, no del niño, conociendo más adelante que aquella inocencia guardaba un algo placentero por aquella mujer.

